Seleccionar página

plandemia

plandemia

EL CHIP PLANDEMIA CONTROLA LA VIDA Y ACELERA LA MUERTE

«El COVID-19 nos presenta un escenario lleno de escases, la saturación de los centros médicos, la falta de hospitales, ambulancias, médicos especialistas en terapia intensiva, camillas, cubre bocas, guantes, etc. Lo anterior refleja lo roto, el olvido en el que se tiene al sistema de salud, sistemas más sofisticados han colapsado, mientras que en países en desarrollo se combate la cara de la corrupción con hospitales a medias, viejos, fracturados, con una escasa atención en mantenimiento preventivo, hospitales y clínicas rurales “enanos” que antes de la pandemia ya reflejaban su ineficiencia en la atención habitual de la población local y que ahora tienen filas interminables, tomando bancas como camillas, o pasillos como quirófanos improvisados. El COVID-19 viene a resaltar la corrupción en el sistema de salud, con médicos y enfermeras en condiciones laborales deplorables, con bajos salarios y hoy más que nunca explotados no sólo con más pacientes por hora sino con jornadas de trabajo más largas.

Es tiempo de que la ciencia y la sociedad se cuestionen en qué momento se separaron una de la otra. Por un lado, la ciencia obedeciendo a intereses serviles del poder y del dinero por medio de la innovación que no es otra cosa que la privatización del conocimiento social en manos privadas. Por otro lado, la sociedad sin involucrarse en temas públicos, entre ellos la apropiación social del conocimiento para el mejoramiento de la vida de las personas. Esta crisis es resultado, entre otros aspectos, de esta separación entre la ciencia y la sociedad, una ciencia que obedece más a proyectos empresariales y a rendimientos privados que a necesidades sociales. La vieja lucha de los beneficios económicos de la generación de conocimiento se ha inclinado a las grandes empresas por encima de la sociedad.

Hoy tenemos empresas y personas multimillonarias y sociedades hundidas en la miseria, padeciendo hambruna, exclusión, la dualidad de una sociedad enferma y una riqueza que se acumula cada vez más en pocas manos. Es frente a esta desigualdad social y económica que se cuestiona la falta de humanidad por parte de nuestra especie, es frente a esta crisis de humanidad que se cuestiona hasta qué punto era pertinente que algo drástico como el COVID-19 nos hiciera replantear el modelo de vida que queremos para un futuro que se nos va de las manos . (COVID-19: La necesidad de un cambio de paradigma económico y social, Universidad Internacional Iberoamericana, Campeche-México)».

Ecuador

Escasean los foros sobre la pandemia, abundan las improvisaciones relacionadas con los créditos internacionales, casi no hay debates para orientar al Gobierno, y los pobres toman sus propias iniciativas, que no es más que volcarse a las calles para deambular con apenas manojos de bienes y servicios primarios cuya ganancia sólo alcanza para cubrir el precio de un desayuno diario.

Del total de la población (algo más de 17 millones de hab.) el 40% es pobre: más de 3 millones de niños sin presente ni futuro.: más de 2 millones y medio de la media clase han caído en picada hasta el fondo de la pobreza. El endeudamiento con los centros globales que hacen dinero no puede ser peor; algo más de 43 mil millones de dólares es el monto a pagar por concepto de créditos en el lapso 2022-2025, cantidad impagable a juzgar por el crecimiento económico, que sólo previene un 2.5% (Eco. Marco Flores).

A partir de abril de 2020 la población vulnerable fue parte del genocidio global, y a pesar de que las alarmas sí estuvieron encendidas por la misma OMS durante 2019, el Gobierno poco o nada hizo para enfrentar la crisis sanitaria, en medio del sistema capitalista con inflación dolarizada. Por el contrario, más de un proyecto de ley de la función ejecutiva fue aprobado directa, o indirectamente, por la Asamblea Nacional, a favor de los intereses de las castas empresariales y en contra de los derechos laborales. Los trabajadores dependientes del Código de Trabajo son perjudicados por las modificaciones en las jornadas y horarios, bajo la justificación de la pandemia.

Sin la infraestructura ni proyectos de investigación sanitarias (el Izquieta Pérez cerrado), la Universidad Pública sin recursos para investigación científica y aún más la falta de un sistema de salud, contribuyeron a agudizar la pandemia, con los dantescos resultados de fallecimientos donde Guayaquil llevó la peor parte.

Los esfuerzos de los médicos y enfermeros jóvenes, personal de limpieza de hospitales y trabajadores de la administración al margen de la toma de decisiones de la alta burocracia del Ministerio de Salud Pública, sí pudieron aplacar en algo las olas de contagios cotidianos. Tanto los centros de salud públicos cuanto privados, mostraron su verdadero rostro, los primeros atacados por la corrupción y los otros por el afán de lucro. la improvisación fue la regla en aquellos meses de dura prueba.

Ahora estamos en mejores condiciones de conocer las causas y efectos de la pandemia a través del debate serio, que recoge lo mejor de la información para optimizar la comunicación. La pandemia es el detonante pero la causa es el sistema desigual e injusto. A este respecto el diálogo con el economista Emil Cifuentes, despeja algunas interrogantes y abre nuevas inquietudes sobre la relación entre la economía y la coyuntura sanitaria; los entretelones de las economías desarrolladas que pujan por el control de las neo colonias del dinero y el esclavismo digital. Los centros del dinero en Occidente (EE.UU.de N., Reino Unido, Francia y Alemania, Italia) saben a ciencia cierta que el sistema financiero-monetario está de caída vertical, y la posible opción para salir de esta crisis es el dinero digital como las criptomonedas (Bitcoin).

El plan macabro de los Estados corporativos de Occidente es la Plandemia, esa suerte de neomaltusianismo donde se impone la ley del más fuerte, es detallado por Cifuentes, a la vez que plantea una salida digna para el Perú pero válida también para Ecuador.

Sobre el Autor

césar cando mendoza

Estudios superiores en pedagogía y filosofía por las universidades públicas de Loja y la Central de Quito, Ecuador; arte digital en la Universidad de las Américas.- Incursiona en la narración pero sobre todo la poesía; sus muestras creativas aparecen regularmente en revistas electrónicas de dentro y fuera del país. Inició: diciembre de 2021

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comentarios Recientes

No hay comentarios que mostrar.

Línea Del Tiempo

CC-BY-NC-SA

¡ajá! está bajo licencia

Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 4.0 International license.

¡ajá! se reserva el derecho de seleccionar las colaboraciones, previo a la publicación, por razón de espacio. No devolvemos los originales.

Dígnese enviar la colaboración en el cuerpo de correo y no en ficheros adjuntos.
Todos los derechos Reservados Quito - Ecuador 2021